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Editorial modesta pero longeva, especializada en folletín, tebeo y álbumes de cromos a bajo precio; casa de origen de José María Canellas Casals y de Los Vampiros del Aire. Para Pedro Porcel, junto a Ferma y Ricart, paradigma de las editoriales pequeñas de los años 50, siempre a rebufo de Bruguera, Valenciana y Toray.
Fundada en 1924 por Tomás Marco Debón, que antes había trabajado en la Casa Editorial Vecchi, dedicada a la cultura popular (folletines, tebeos, álbumes de cromos) siempre a bajo precio (10 céntimos). Inició una línea de revistas infantiles —La Risa Infantil (1925), Chiquitín (1925), Periquito (1927), Rin Tin Tin (1928)— caracterizadas por una mezcla desprejuiciada de materiales de distinta procedencia, cuando no el plagio directo. En la década siguiente lanzó Don Tito (1931), donde se dio a conocer José María Canellas Casals, llegando a director literario y escribiendo folletines y guiones de cuadernos de aventuras dibujados por Francisco Darnís y Marc Farell, entre ellos Los Vampiros del Aire.
Imitando los productos de Hispano Americana, lanzó la Gran Colección de Aventuras Gráficas (1940), Heroicos Episodios de Historia de España (1943) y Cine Gráfico (1944). Logró mayor éxito comercial con los tebeos humorísticos La Risa (1952) e Hipo, Monito y Fifí (1953), aunque pronto entraron en crisis por la competencia de Editorial Bruguera. En el cuaderno de aventuras probó, ya en los años 50, con Castor el Invencible (1951) y Alan Duff (1952), triunfando solo al retomar El Puma. Para el investigador Pedro Porcel, Marco —junto a Ferma y Ricart— representa el paradigma de la editorial modesta de los años cincuenta, siempre a rebufo de las más potentes Bruguera, Valenciana y Toray.